Mantenimiento de granito

Viernes, 22 Agosto   

Mantener este material en óptimas condiciones durante un largo periodo de tiempo es muy sencillo, ya que no requiere excesivos cuidados. No es habitual que las manchas perduren en la superficie. La limpieza dependerá de si el granito es pulido o no. En el primer caso, bastará con un trapo húmedo. Si no es pulido podremos cepillarlo, una forma muy eficaz de eliminar la suciedad, sobre todo en exteriores.

En ocasiones observamos que la superficie ha perdido su brillo característico. En este caso, aunque es un proceso caro, la única solución es llevar a cabo un nuevo tratamiento de pulido, realizado por abrasión. Para prevenir esta situación, conviene evitar exponerlo a diferentes ácidos, que harán que adquiera un tono amarillento, o a productos abrasivos, que acelerarán la pérdida de la pátina brillante.